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Dedicado a quienes han entregado su vida a la gran obra

El Libro de los Rosacruces ha rescatado la historia personal y espiritual de los Grandes maestros e Iniciados Filosóficos de nuestra Fraternidad, a continuación entregamos una lista de algunos de estos hombres que han hecho posible la existencia de la Orden o la han mantenido a través de los siglos.

Heinrich Albrecht,
1746, Alemania
Elias Ashmole,
1617-1692, Inglaterra
John Valentin Andréa,
1568-1654, Alemania
William Backhouse,
1539-1662, Inglaterra
Francis Barret,
1765-1825, Inglaterra
Jean Baptiste Bricaud,
1881-1934, Francia
Edward H. Brown,
1868- 1922, Estados Unidos
John Brown,
1800-1859, Estados Unidos
Robert Boyle,
1727-1791, Inglaterra
Julian Elias Buchelli,
1893-1947, Colombia
Constant Martin Chevillon,
1880-1944, Francia
Reuben S Clymer,
1878-1966, Estados Unidos
Emerson M. Clymer,
1909-1983, Estados Unidos
John Comenius,
1592-1670, Austria
Peter Davison,
1837-1915, Escocia
Joao Soares de Oliveira,
1899-1946, Brasil
Freeman B. Dowd,
1812-1907, Estados Unidos
Gerard Encausse,
1865-1916, Francia
Benajamin Franklin,
1706-1790, Estados Unidos
John Baptista van Helmont,
1557-1644, Holanda
Hargrave Jennings,
1817-1890, Inglaterra
Marie Joseph La Fayette,
1757-1834, Francia
Abraham Lincoln,
1800-1865, Estados Unidos
George Lippard,
1822-1854, Estados Unidos
Henricus Madathanas,
1575-1639, Alemania
Michael Maier,
1568-1622, Dinamarca
Thomas Paine,
1737-1809, Estados Unidos
James Phelps,
1837-1912, Estados Unidos
Gerard Poesnecker, 
1930-2003, Estados Unidos
Paschal Beverly Randolph,
1825-1875, Estados Unidos
Conde de Saint Germain,
1710-1784, Francia
Víctor Camile Savoire,
Francia
Thomas Vaughan,
1621-1678, Inglaterra
Francis van Helmont,
1618-1699, Bélgica
George Washington,
1732-1799, Estados Unidos
Eliphas Levi Zahed,
1810-1875, Francia

En Chile

La Fraternitas Rosae Crucis se constituyo en Chile el 15 de marzo de 1941, con la presencia del muy ilustre Dr. R. Swinburne Clymer, Supremo Gran Maestro.

La Fraternidad se constituyo bajo el nombre de “Rama Chilena de la Fraternidad Rosacruz para la América del Sur” o Fraternidad Rosacruz en Chile, como una sociedad espiritualista, fraternal y humanitaria, con los siguientes fines:

1.- el retorno del hombre a la pureza primitiva
2.- el acercamiento del hombre a Dios
3.- la espiritualización de la humanidad; y
4.- la Fraternidad Espiritual mediante:

La lucha organizada dentro de una elevada tolerancia contra las doctrinas del materialismo y sus resultantes inmediatas, el egoísmo y le ateismo; contra la ignorancia, la intolerancia y todo fanatismo.

La regeneración de la familia americana mediante el perfeccionamiento individual, físico, moral y espiritual de sus miembros.

La liberación espiritual de la mujer y el respeto a sus funciones de madre, hija, esposa y compañera.

La conquista de la libertad espiritual como base de toda libertad, considerando que los hombres son potencialmente libres para conquistarse a si mismos, y que el mismo principio rige a las agrupaciones humanas, sean estas familias, pueblos, naciones, razas, etc.

Abrir conciencia en los hombres hacia el principio del deber, hoy eclipsado por el reino exclusivo del PODER y del DERECHO, haciéndolos comprender que sus deberes crecen en la misma proporción que lo hacen sus derechos, por cuanto unos son los reguladores de los otros.

Borrar de las mentes los falsos conceptos de igualdad, enseñando que la verdadera Igualdad es la resultante constante del orden y la armonía, de la Ley Unitaria Universal que equilibra en la balanza los Deberes y Derechos.

Predicar y enseñar con el ejemplo que la fraternidad solo se alcanza amando al prójimo como a nosotros mismos; que ella tiene por principio y fin la Unidad, y que, por lo tanto, solo practicando la fraternidad humana se encontrará en la Unidad la felicidad pérdida por la humanidad hoy tan dividida y en guerra contra si misma.

Entre los deberes que asumían los miembros podemos destacar:

1.- Conformar su vida física, moral y espiritual a los principios y enseñanzas de la Fraternidad.
2.- Abstenerse absolutamente de cualquier actuación política, religiosa o de cualquier otro orden en nombre de la Fraternidad.
3.- Reconocer obediencia y respeto por las autoridades y leyes chilenas y a las de cada país donde la Fraternidad funcione.
4.- Reconocer que el valor de cada postulante ante la Fraternidad depende única y exclusivamente de su propio esfuerzo, de sus progresos espirituales y de su lealtad hacia ella.

Como primer Gran Maestro fue designado el gran ocultista americano Julián Elías Buchelli, quien ejerció el cargo hasta su transición el 20 de noviembre de 1947, luego de la transición del maestro Buchelli, la Fraternidad fue declarada en sueño hasta 1950.

El Gran Maestro Raúl Vargas condujo a la Fraternidad con silenciosa paciencia y persistencia durante cuarenta años su transición se produjo el 18 de junio de 1995.

El 30 de julio de 1998, la dirección de la Fraternidad fue asumida por el Reverendo George B. Benner quien condujo a la hermandad con amorosa dedicación hasta el 18 de febrero de 2009. En la actualidad el maestro Benner, continúa su incansable labor por la Gran Obra desde los Estados Unidos, país donde reside.

Desde el 19 de marzo de 2009, la Fraternidad en Chile esta siendo conducida por un Gran Maestro nacional, continúa activa, manteniendo grupos de estudio regulares y una puerta siempre abierta a aquellos buscadores de la Luz Espiritual.

Simbolismos

El simbolismo de la Fraternitas Rosae Crucis y de las primitivas Escuelas arcanas es común; por tal razón es conveniente detenerse ligeramente en los más importantes de estos símbolos para evitar confusiones o malos entendidos entre los buscadores.

El Loto

Durante el régimen de las Escuelas Secretas o Inicíaticas en Egipto, el Loto se considero sagrado, como símbolo de la virilidad perfecta, del advenimiento de la sabiduría, de la obtención de la Conciencia Espiritual. Más tarde, el Loto, aunque muy usado todavía, cedió su lugar al Lirio. Al consolidarse las varias escuelas secretas en la Fraternitas Rosae Crucis a principios del siglo XVI, se adoptó el símbolo de la Cruz Rosada, la Rosa se hizo el símbolo universal del despertar del Alma a la Conciencia y del desarrollo de lo Divino en el hombre.

La Rosa y la Cruz

La Cruz es el símbolo real del Árbol de la Vida; en él está el misterio de la naturaleza dual, masculina y femenina, en armoniosa unión, es el prototipo de la perfección humana y la apoteosis del sufrimiento. La unión de la Rosa y de la Cruz era y es todavía el problema a resolver con el proceso de la Iniciación Suprema y es el TRABAJO de toda Escuela Secreta auténtica.

La Cruz tiene un significado cuádruple; tiene cuatro partes iguales que forman cuatro ángulos. Al dividir el círculo en cuatro partes iguales, la Cruz representa la perfecta UNION; EQUILIBRIO y UNIDAD en los cuatro planos y en los cuatro mundos: fenomenal, intelectual, físico y celestial. Es, en grado supremo, trascendente, un excelente símbolo de lo Divino. Como “clave” del mundo, de lo externo hacia lo interno, la Cruz presenta cuatro puntos de significación definida, y con ellos, el misterio de la crucifixión, tanto de la carne como del espíritu, tiene su relación.

El Globo Alado

El Globo Alado, uno de los más bellos entre todos los símbolos Rosacruces, representa el Alma ya perfecta que retorna a su fuente, después de su peregrinaje de prueba sobre la tierra. El Globo como símbolo del Alma Suprema, representa con sus alas su vuelo hacia las más altas esferas, tras el término de su carrera terrestre, como Alma ya terminada, volviendo a su fuente original, al seno de la Justicia y del Amor Absolutos.

El Escarabajo

El Escarabajo, origen probable del Globo Alado, era el símbolo de Kheperi, una forma de dios-sol que transforma la materia inerte en acción, “crea vida” y representa al cuerpo Espiritual Glorificado que el hombre poseerá después de su regeneración o transformación.

El Escarabajo es una especie en la que no se conoce la hembra. El Escarabajo Macho produce el elemento vital, lo rodea con una bola de estiércol de res y lo abandona para que el calor y las fuerzas dadoras de vida del sol incuben y den nacimiento al germen. Por esta razón, el Escarabajo llego a ser el símbolo exacto de las Fuerzas Divinas o Solares en el Hombre, colocado en la esfera terrestre para que pueda regenerarse y obtener el nuevo “nacimiento según lo superior” mediante los rayos solares o Fuerzas del Alma.

La figura del insecto era el Emblema Sagrado de Osiris símbolo por consiguiente de la Iniciación Divina; emblema Finito del Ojo Omnipotente del Sol, la Luz del Logos; como símbolo conecta a las Ordenes Inicíaticas modernas con las Antiguas Escuelas Secretas egipcias.

La Serpiente

El símbolo de la serpiente es general y tiene varios significados. Tendida en el suelo, es símbolo de la lujuria y fuerzas degradadas; con la cabeza levantada significa el despertar y Erecta, la regeneración o salvación.

La serpiente levantada sobre una caña, pértiga, bastón o cruz es símbolo de la curación y salvación. Es el símbolo de Aquel que cura y de Aquel que instruye, ya que curación y sabiduría son sinónimos.

Moisés arrojo su “varita” sobre el suelo y se convirtió en serpiente reptante, símbolo de todas las malas fuerzas y por consiguiente de la degeneración. Fue la serpiente levantada la que dio a Moisés la dirección de su pueblo y lo capacito para sacarlo de la “tierra de la servidumbre”, es decir, para liberarlo del “estado de ignorancia” causa de las tristezas y sufrimientos que afectan al hombre.

El Caduceo

Esculapio, el dios griego de la medicina, llevaba un bastón con dos serpientes entrelazadas, cuyas cabezas estaban levantadas, igual que Hermes, Dios de la Sabiduría; pero en este caso, el Escarabajo completaba el simbolismo indicando que le era el Padre de la Iniciación. Mucho antes de la era cristiana la serpiente sobre el báculo o la cruz, representaba para los iniciados el poder de curar, de santificar, y la eliminación de todas las degradaciones, debilidades y servidumbres. Con toda probabilidad, el origen de la serpiente como símbolo coincidió con las primeras Escuelas de Iniciación Esotérica, cuya finalidad fue la exaltación del hombre. Sus misterios no se han perdido nunca para las auténticas escuelas. Estos misterios forman parte de la más importante y arcana de las Enseñanzas Secretas.

La Flor de Lys

La Flor de Lys es aceptada como emblema sagrado porque es la transformación de la abeja, y este insecto es símbolo de los poderes regeneradores del hombre y representante de la perfecta sociedad o forma ideal de gobierno. La Flor de Lys, Lirio sagrado o de Francia, era insignia de la Orden del Lirio, la más activa de todas las Ordenes Rosacruces de Francia en tiempos del advenimiento del doctor Randolph a la silla del Supremo Gran Maestro y de su investidura con los plenos poderes y autoridad de la Orden universal.

El Ave Fénix

El Fénix esa ave mítica que no ha nacido como las demás criaturas, pero se levanta de nuevo y rejuvenece de sus propias cenizas, es uno de los antiguos e importantes símbolos de los Alquimistas, y su nacimiento representa la suprema “labor” del Iniciado, la de transmutar lo grosero y bajo del hombre en el oro refinado o sustancia espiritual – lo mortal en lo inmortal – lo material en lo espiritual. El Fénix Sagrado, símbolo tan verdadero del fuego Sagrado, capaz de transmutar todo lo malo en esencia espiritual, es para el Rosacruz lo que el Águila para el Rito Masónico Escocés. El Fénix ha sido universalmente adoptado por las Escuelas Secretas como el símbolo del TRABAJO DE INMORTALIZACIÓN, y fue, en efecto, aceptado así mucho antes de la era cristiana. Fue usado por De Molay, Gran Maestre de los Caballeros Templarios como sello con la leyenda: “Ardet ut Vivat” – Arde para poder Vivir – un verdadero Arcano Rosacruz que aún hoy en día uno de los misterios que debe resolver el Aspirante. El Fénix es símbolo tanto masónico como rosacruz.

El Pelícano

El Pelícano vierte su propia sangre para que sus polluelos puedan vivir. Es por consiguiente el símbolo del amor que no conoce el egoísmo, del amor omniabarcante, del amor que gozosa y libremente sirve para el beneficio de otros.

El Pelícano simboliza tanto la muerte como la resurrección. Para que la prole viva, debe morir. Luego, para resucitarlos, la madre rasga su propio pecho y al fluir la sangre alimenta a sus polluelos con su propia vida y los hace retornar a la plenitud de la vida. Posiblemente el gran Instructor Cristiano tuvo en mente a esta ave Gnóstica, cuando dijo:”Nadie ama más que aquel que da su vida por salvar a otro”. El Pelícano es símbolo de las Fraternidades Rosacruces y Masónicas. Sin embargo, en la Escuela Rosacruz el Pelícano y su prole no se presentan nunca unidos con al Rosa y La Cruz como en los Misterios Masónicos.

El término “Rose Croix”, vocablo latino para Rosa Cruz, es usado generalmente en los países latinos o francófonos por órdenes y sociedades filosóficas, esotéricas y no Masónicas. Se lo considera correctamente usado y no existe conflicto o mal entendimiento entre las sociedades esotéricas, filosóficas y Masónicas. Sin embargo, en los países anglófonos, la Fraternidad Rosacruz no usa el término “Rose Croix” porque en los países de habla inglesa, este vocablo es generalmente reconocido como término exclusivamente Masónico. Así se evitan confusiones.

Manifiestos de la Fraternidad en América Latina

La Fraternidad en América ha publicado varios manifiestos desde su fundación, esto se encuentran publicados en el libro La Rosa-Cruz, sus Enseñanzas del doctor R. Swinburne Clymer, a continuación entregamos una reseña del propósito de cada uno de ellos:

Primer Manifiesto:

Vio la luz en 1859, después del regreso de Paschal B Randolph desde Francia, trata sobre le origen de la Fraternidad e introduce el lema de todo verdadero iniciado o buscador TRY, en español INTENTALO.

Segundo Manifiesto:

Enseña los principios de la Orden y se publico por primera vez en 1864, se reimprimió en numerosas oportunidades, pareciendo en Eulis en 1871.

Tercer Manifiesto:

Después de la transición de Paschal B Randolph desde el plano terrestre, Freeman B Dowd fue el Supremo Gran Maestro de la Rosa Cruz. Su primera obra de importancia fue el Templo de la Rosa Cruz, The Temple of the Rosy-Cross, publicada en 1882.

El capitulo final del libro, llamado Rosicruciae, fue el tercer manifiesto de la Fraternidad y primero bajo la jurisdicción del nuevo Supremo Gran maestro.

Cuarto Manifiesto:

El cuarto manifiesto Rosacruz en América, pareció en 1897, en The Temple, revista publicada por le doctor Paul Tyner, miembro del Consejo de Tres. Bajo la dirección de Freeman B Dowd, Supremo Gran Maestro de la Fraternidad. Se publico bajo la firma de Rosicruciae y por orden de La que No Tiene Nombre. En la época apareció como un folleto y gozo de amplia circulación.

Quinto Manifiesto:

Una de las sociedades humanitarias más activas e influyentes que el mundo conoció fue la Orden de la Edad de Oro, con sede en Paigton, Inglaterra. Fueron muy pocos, excepto los del circulo más interno, quienes conocieron que esta sociedad era la expresión exotérica de la Fraternitas Rosae Crucis y que el editor del Heraldo de la Edad Dorada, Sydney H. Beard, ocupaba el puesto de Gran Maestro en Inglaterra y el de Gran Maestro Excelso de la Orden de la Rosa en la jurisdicción americana.
Este quinto manifiesto se publico en 1901 en el Heraldo de la Edad Dorada.

Sexto Manifiesto:

El sexto manifiesto fue conocido como la Palabra o la Señal del Equilibrio, breve escrito de gran significado esotérico, fue uno de los muy pocos escritos de Edgard H. Brown, medico, abogado, filósofo, industrial y conferenciante, quien fue designado Jerarca de Eulis por Freeman B. Dowd en 1907.

Séptimo Manifiesto:

Este manifiesto, publicado en 1930 aclara la diferencia entre la Rosa Cruz filosófica y el grado masónico de Rose Croix, diciendo textualmente:
“La Sociedad de Hermanos de la Rosa Cruz es totalmente independiente estando establecida sobre su propia base y como cuerpo no esta conectada de modo alguno con la Orden Masónica ni sus miembros han sido seleccionados desde esa Fraternidad”

Octavo Manifiesto:

Es la publicaron de la maravillosa carta publicada en el libro de Eugenius Philalethes, en 1651. El Manifiesto fue titulado Una Carta Rosa Cruz y contiene la Leyenda del sendero del Alma, la ley y el Arcano para la preparación que se requiere para encontrar la Luz en le Centro y si producir la Iluminación del Alma.

Noveno Manifiesto:

El noveno manifiesto esta dedicado a los principios básicos de la Gran Obra y de la Fraternidad, abre una puerta a los buscadores, explica la Ciencia del Alma a través del desarrollo del hombre integro, reforzando la importancia del buen estado físico, mental, económico y espiritual. Resalta la importancia del proceso de transmutación como una llave para el avance espiritual.

Décimo Manifiesto:

Esta manifiesto esta dedicado a las Grandes Escuelas, remontándose a los Gnósticos, a los Misterios de Eleusis, Los Esenios, Terapeutas, Herméticos. Los Caldeos y sus descendientes los Magos, los Casidianos, Orfitas y a los Sacerdotes de Melquizedek.
Gran atención se presta al trabajo de estas escuelas y al propósito del hombre en la tierra.

Undécimo Manifiesto:

Es un resumen de los principios fundamentales, conceptos, intenciones y finalidades, y en la medida de los posible, la filosofía básica de la Fraternidad Rosa Cruz, la Augusta Fraternidad y la Gran Obra.

Duodécimo Manifiesto:

Trata sobre la resurrección de las escuelas secretas y sobre el objetivo primordial de cada una de ellas la INICIACION:

Historia

Egipto

Egipto fue el lugar de nacimiento, no de la Fraternidad de los Rosacruces, pero si de los antiguos Misterios y de la doctrina secreta, que poco a poco, lenta y casi imperceptiblemente, a través de los siglos, desarrolló una filosofía que se convirtió oficialmente en la Fraternidad Rosae Crucis en el año 1614. Fue Herodoto quien afirmó que los egipcios fueron los primeros que enseñan claramente la inmortalidad del Alma humana, no como una entidad consciente, pero con la capacidad de convertirse, o de llegar a alcanzar la Conciencia.
Los misterios egipcios de Isis y Osiris fueron trasplantados a Grecia por Cadmus e Inachus; Zoroastro los introdujo en Persia; Orfeo en Tracia; Melapus en Argo; Trophonious en Boeotia; Minos en Creta; Cinyras en Chipre, y Erechtheus en Atenas. En los tiempos del Nazareno, la comunidad de los Esenios era la única Escuela de Misterios activa. Los gnósticos, los primeros iniciados cristianos, mantuvieron vivos los misterios después de la muerte del Nazareno.

Si bien es cierto las escuelas de los Misterios existieron en Egipto, India, Grecia y otros países y si bien es igualmente cierto que estas escuelas tenían en vista idénticos fines que los de la Fraternidad Rosacruz, el termino Rosacruces era desconocido antes de 1614.

Nacimiento de la Fraternidad

El nacimiento de la Fraternitas Rosae Crucis no puede ser entendido como el resultado de un repentino impulso de un hombre en particular, fue el fruto de estos misterios de la Antigüedad, de la labor y las enseñanzas de las ordenes pre-rosacruces como los Pitagóricos, Platónicos, Esenios, Cabalistas, Gnósticos, Magos, Alquimistas medievales, Hermetistas, ocultistas y Paracelsianos. Todos quienes eran miembros de las antiguas Escuelas de Misterio, tuvieron su parte en la gestación de la Fraternidad Rosae Crucis.

John Trithemius (1462-1516), Henry Cornelius Agrippa von Nettesheim (1486-1535) y Paracelso (1493-1541) fueron el trío de hombres que se convirtieron en los reformadores de la Ciencia, la Religión y la Medicina de su tiempo. Trithemius sentó las bases estructurales de la futura Hermandad, Agripa continuó el trabajo que dejó Tritemius y Paracelso forjo el producto final de lo que en el futuro iba a ser la Fraternitas Rosae Crucis.

Paracelso, también conocido como Christian Rosenkreutz, es a quien se conoce como el “Padre de la Fraternitas Rosae Crucis”, a el le correspondió armonizar las enseñanzas de la muchas escuelas secretas pre-rosacrucianas, es además el autor del proyecto original de la Fama Fraternitas, que no se publico hasta 1614, 73 años después de la muerte de Paracelso.

Fundadores

Los co fundadores de la Fraternitas Rosae Crucis fueron siete, a saber: Berigard de Pisa (Francia, 1567-1664), Juan Baptista van Helmont (Bélgica, 1557-1644), Jean D’Aspagnet (Francia, 1566-1630 ), Michael Maier (Alemania ,1568-1622), Robert Fludd (Inglaterra, 1574-1637), Henricus Madathanas (Alemania, 1575-1639) y John Valentín Andrae (Alemania, 1586-1654). Michael Maier se convirtió en el primer Supremo Gran Maestro de la recién formada Fraternitas y mantuvo esta posición hasta su muerte. Juan Valentín Andrae, fue elegido el “vocero” de la naciente institución, y por tanto, edito y publico la Fama Fraternitas Confessio et Fratrum Rosae Crucis en Alemania, en diciembre de 1614. La Fama fue posteriormente reeditada en inglés en 1652 por Eugenio Philalethes, bajo el titulo de “Descubrimiento de la Fraternidad de la Orden de la mayoría de los encomiables Rosy Cruz”. La Fraternidad creció y floreció en toda Europa y otros países.

En América

El primer Gran Concejo de la Fraternidad en América, se celebró en Filadelfia en 1772. Muchos de los padres fundadores de la Revolución Americana fueron miembros de la Fraternitas Rosae Crucis, el ideal de la libertad de la tiranía, con el fin de ejercer una vocación espiritual ha sido y es un principio fundamental y primordial de la Fraternidad. En 1774, el Gran Consejo de Tres (máxima autoridad administrativa de la Fraternidad) estaba compuesto por Benjamín Franklin, George Clymer y Thomas Paine. Thomas Paine fue posteriormente reemplazado por Lafayette, que, como Benjamín Franklin, fue miembro de la logia Humanidad de Paris. En 1842, el Gran Consejo de los Tres fue revitalizado por el novelista, George Lippard.

Durante el período comprendido entre 1854 y 1856, se decidió por el conde Guinotti y el Consejo Mundial de la Fraternidad, que había llegado el momento de una división de poderes, se decidió el establecer un Supremo Gran Maestro de Europa (Inglaterra, no estaba incluido) y otro para el mundo occidental. Así en 1858 la Suprema Gran Cúpula de la Fraternidad se reunió en París, y el Dr. Paschal Beverly Randolph fue investido en su cargo de primer Supremo Gran Maestro de la Fraternitas Rosae Crucis para el mundo occidental (Norte, Centro y Sur América) y las islas del mar. Durante la Guerra Civil, el Consejo de Tres estaba integrado por el Dr. Randolph, el General Ethan Allen Hitchcock y Abraham Lincoln.

En 1871 el Dr. Randolph selecciono a Freeman B. Dowd para que fuera su sucesor y después de la muerte de Randolph en 1875, el Sr. Dowd asumió su posición como el segundo Supremo Gran Maestro de la Fraternidad Rosae Crucis para el mundo occidental. Bajo la dirección del Sr. Dowd, James R. Phelps, MD (miembro del Consejo de Tres y Gran Maestre, Illuminatae Americanae) y la iniciadora Sorona realizaron la mayoría de la instrucción y la formación de los neófitos. Edward Brown fue uno de los acólitos, que se instruyo bajo la sabia dirección de Sorona. Dowd rápidamente reconoció en el sus capacidades innatas y sus cualidades espirituales y lo eligió para sucederlo. Debido a la edad y al estado de su salud, el 12 de abril de 1907 Dowd renunció a su posición y el 15 de abril de 1907 Edward Brown se convirtió en el tercer Supremo Gran Maestro de la Fraternidad Rosae Crucis para el mundo occidental con el título de Supremo Gran Maestro, del Templo de la Rosa Cruz y Jerarca de EULIS Imperial. El Sr. Brown mantuvo la posicion hasta su muerte en 1922.

Durante este mismo periodo, Reuben Swinburne Clymer, MD fue aceptado como un neófito en virtud de la autoridad de Freeman B. Dowd en 1897. Fue instruido y guiado por James R. Phelps, y luego fue aceptado en el primer grado en noviembre de 1899. Aún bajo la autoridad de Dowd, fue investido en el cargo de Gran Maestro de la Fraternitas Rosae Crucis en 1905. Luego fue elegido como el Supremo Gran Maestro del Sacerdocio de Aeth en 1907.

El 11 de mayo de 1922, Edward Brown hizo su transición y el Dr. Clymer asumió la posición de Supremo Gran Maestro hasta su muerte en 1966. Bajo su dirección se consolido la construcción de Beverly Hall un santuario dedicado al desarrollo espiritual, donde se realizan Convocaciones para todos los miembros de la Fraternidad desde junio de 1911.

Después de la transición del Dr. Clymer, el Reverendo Emerson M. Clymer fue envestido con el cargo de Supremo Gran Maestro hasta su transición en 1983, fue sucedido por el Dr. Gerard Poesnecker quien preparo a la Fraternidad para el advenimiento de la Nueva Edad, desde su muerte en el año 2003 la Fraternidad ha sido dirigida por Colonous VIII.

The Book of the Rosicruciae – R. Clymer